Las Escuelas de Dios a Través de las Aflicciones

Por Fred N. Prado

La Formación de la Fe a lo largo de la Vida de Abraham

Aquí algunas reflexiones producto del estudio de la vida de Abraham, la cual ilustra como en los rincones del tiempo, la vida de Abraham se erige como un monumento a la formación de la fe a través de las pruebas que Dios, con maestría divina, dispuso en su camino. Este peregrino de Ur, llamado por el Todopoderoso, emprendió un viaje de cuarenta años que fue un crisol de decisiones, tentaciones, y revelaciones celestiales que moldearon su corazón en la forja de la fe.

Desde el momento en que la voz del escultor Divino resonó en el oído de Abraham, la escuela de la fe comenzó su sesión. En Ur, una tierra impregnada de idolatría y cómoda rutina, el Señor lo llamó a salir, a dejar atrás lo conocido. Esta primera prueba demandó una confianza total en la mano divina, abandonando seguridad terrenal por una promesa celestial.

El desierto, con sus desafíos abrasadores, se convirtió en el aula donde Abraham, en su caminar con Dios, se encontró con las consecuencias de sus elecciónes. En algunas, confió plenamente en la guía divina, mientras que en otras, la sombra de la desconfianza oscureció su corazón. Aquí, la lección era clara: la dependencia en soluciones humanas llevaba a consecuencias amargas, mientras que la confianza en la provisión divina llevaba a la su imagen final.

El cincel Divino: Quitando Apegos y Fomentando la Amistad con Dios

En su peregrinaje, Dios actuó como el jardinero celestial, podando los apegos que Abraham colocaba erróneamente en lugares divinos. Amigos, posesiones, y anhelos personales fueron quitados para revelar la verdadera fuente de confianza. En la desposesión, Abraham descubrió la riqueza inagotable de la amistad con Dios.

La Prueba Suprema: Entregando lo Más Preciado en Plena Confianza

La culminación de la formación de la fe de Abraham se manifestó en la prueba definitiva: la llamada a sacrificar a su amado hijo Isaac. Aquí, en la cúspide del monte Moriah, la confianza total en la providencia de Dios se elevó como un perfume grato. Abraham, en un acto de rendición total, confió en que el Señor proveería y cumpliría sus promesas.

Maneras en que Dios hoy puede hacer crecer nuestra fe con el fin de llevarnos a la vida eterna.

1. Enfermedades y la Escuela de la Dependencia de Dios para la Promesa de una Vida Eterna: Para vencer la desconfianza en la providencia y la provisión de Dios, y la búsqueda de soluciones humanas ignorando la prioridad de la oración, podemos pasar por la escuela de aprender la dependencia de Dios.

Ejemplo Bíblico 1: Rey Asa (2 Crónicas 16:12) La historia de Asa revela las consecuencias de confiar en medios humanos en lugar de en Dios para la curación. La aflicción física se manifiesta cuando desatendemos la guía divina.

Ejemplo Bíblico 2: Job (Libro de Job) Job, a pesar de su rectitud, enfrentó aflicciones físicas extremas. Su historia nos recuerda que, en ocasiones, las pruebas no son directamente proporcionales a nuestras acciones, pero también destaca la importancia de mantener la fe.

Aflicciones y Adversidades como Disciplina del Señor: Un Camino hacia la Madurez Espiritual

Estas aflicciones son consideradas como instrumentos disciplinarios del Señor, diseñados para moldear y fortalecer la fe de sus hijos. Estas experiencias a menudo surgen como respuesta a la indiferencia o la falta de crecimiento espiritual mediante los medios de gracia, o como un medio para llevar a los creyentes a niveles más profundos de madurez y humildad.

Ejemplo Bíblico: El Apóstol Pablo y su «Espina en la Carne» (2 Corintios 12:7-10) Pablo reconoció que su aflicción física no era simplemente un problema a resolver, sino un medio a través del cual la gracia de Dios se manifestaba en su debilidad. La lección es clara: en la debilidad, la fortaleza divina se perfecciona.

La Actitud Correcta durante las Enfermedades: Humildad y Sumisión

En la perspectiva reformada y puritana, la actitud correcta durante las enfermedades implica una humildad profunda y una sumisión a la voluntad de Dios. Esto implica reconocer que, incluso en medio del sufrimiento, Dios es soberano y su plan es perfecto. Los creyentes son llamados a confiar en la sabiduría y el amor divino, buscando la humildad en lugar de rebelión.

El Riesgo de Dar por Sentada la Misericordia de Dios: En las creencias puritanas, existe un riesgo evidente al dar por sentada la misericordia de Dios, especialmente cuando se goza en un mundo caído. Los puritanos advertían contra la complacencia espiritual y la falta de reconocimiento de la gracia divina.

Ejemplo Bíblico: Israel en el Desierto (Éxodo 16:2-4) Después de ser liberados de la esclavitud en Egipto, el pueblo de Israel experimentó la provisión diaria de maná en el desierto. Sin embargo, en momentos de abundancia, surgía la tentación de olvidar la dependencia de Dios. Esta historia ilustra el riesgo de dar por sentada la provisión divina.

2. Calamidades, la Fragilidad Humana y la Escuela de la Soberanía de Dios para la Promesa de una Vida Eterna:

Para vencer la autosuficiencia y el control humano, buscando refugio y asegurándonos en estrategias humanas ignorando la prudencia, podemos pasar por la escuela de aprender la fragilidad humana y la soberanía de Dios.

Ejemplo Bíblico 1: La torre de Siloé (Lucas 13:4) Jesús menciona este desastre como una advertencia de que la vida puede ser frágil e impredecible. Nos insta a reflexionar y corregir nuestro rumbo, reconociendo la necesidad de conexión con lo divino.

Ejemplo Bíblico 2: Noé y el Diluvio (Génesis 6-9) La historia del diluvio destaca las consecuencias de la maldad humana. La violencia y la desobediencia llevaron a un desastre global, enfatizando la importancia de vivir con rectitud. Dios trabaja según su plan eterno, incluso en medio de eventos caóticos.

«Vamos ahora, los que decimos: Hoy o mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.»

Ejemplo Bíblico: José y su Venta como Esclavo (Génesis 37:12-28) La vida de José, marcada por la traición y la esclavitud, ilustra cómo Dios usa adversidades para llevar a cabo sus propósitos redentores. La confianza de José en la providencia divina le permitió ver a través de las dificultades y reconocer el plan de Dios.

3. Pérdidas de relaciones: Los Apegos desordenados y la escuela de la comunión con Dios para la Promesa de una Vida Eterna con Dios:

El peligro de los apegos desordenados es que desvían nuestro corazón de su verdadero objeto, Dios. Este riesgo puede llevar a la idolatría y a la sustitución de Dios por relaciones humanas, obstaculizando nuestro crecimiento espiritual y nuestra cercanía con Dios. Solo al rendir todas nuestras relaciones a Dios podemos experimentar verdadera libertad y comunión con Él.

Ejemplo Bíblico 2: Abraham e Ismael (Génesis 21) Abraham enfrentó la aflicción de la separación de su hijo Ismael debido a decisiones familiares complicadas. Esta historia refleja las consecuencias de no seguir el camino divino.

4. Inestabilidad Emocional, La Rebelión al Modelo de Paternidad de Dios y Nuestra Falta de Liderazgo la escuela de la obediencia para la Promesa de una Vida Eterna con Dios:

Ejemplo Bíblico 1: Eli y sus Hijos (1 Samuel 2:12-36) La negligencia de Eli como padre resultó en hijos desobedientes. Esta historia destaca cómo las decisiones parentales pueden influir en la espiritualidad de los hijos y causar aflicciones familiares.

Ejemplo Bíblico 2: Rebeca y Esaú (Génesis 25-27) Rebeca y Esaú experimentaron conflictos familiares intensos debido a decisiones engañosas. Este ejemplo ilustra cómo la desobediencia puede generar tensiones emocionales y divisiones familiares.

Ejemplo Bíblico: El Padre Misericordioso (Lucas 15:11-32) La historia del hijo pródigo ilustra no solo la paciencia de Dios sino también la necesidad de los creyentes de mostrar compasión y perdón hacia aquellos que han errado.

5. La Advertencia contra la Búsqueda de Placeres Efímeros, la escuela de transformación de afectos para la Promesa de una Vida Eterna con Dios:

En el ámbito de las adicciones, puede haber un llamado a la autoevaluación, al arrepentimiento y a tomar acciones reales en la mortificación del pecado.

Ejemplo Bíblico 2: Lot y sus Hijas (Génesis 19:30-38) Lot experimentó aflicciones familiares y personales debido a la embriaguez y desobediencia. Esta historia resalta los peligros de ceder a los placeres temporales.

Ejemplo Bíblico 1: Nabucodonosor (Daniel 4:23-33) La caída de Nabucodonosor debido a su orgullo y desobediencia mostró cómo la búsqueda desenfrenada de placer puede conducir a la esclavitud de las adicciones y sus consecuencias.

6. Problemas de Parejas e Infidelidad, la escuela de la lealtad para la Promesa de Revelar a Su Hijo en Nosotros:

Si hay un problema de fidelidad a Dios, por cuesta mucho ser fiel, se es desleal a Dios, disciplinado en el amor a Dios, a través de congregarse, de buscar sustitutos con Dios, egolatría, buscar los placeres mas que ha Dios, esta la escuela de la fidelidad.

Ejemplo Bíblico 1: David y Betsabé (2 Samuel 11) La infidelidad de David y sus consecuencias en la familia destacan los estragos causados por las decisiones desleales. La historia subraya la importancia de la fidelidad en las relaciones.

Ejemplo Bíblico 2: Acán y el Botín Prohibido (Josué 7) La desobediencia de Acán llevó a problemas en la comunidad y en su familia. Este ejemplo destaca cómo la deslealtad puede tener ramificaciones más allá de la pareja.

7. Problemas Financieros y Escasez: La Advertencia contra la Codicia y la escuela de la sobriedad para la Promesa de Revelar a Su Hijo en Nosotros:

Por ejemplo, si hay problema de contentamiento debido a la queja, o creer que Dios le debe salud y prosperidad, nos puede llevar a la escuela del contentamiento. La disciplina financiera puede enseñar la contentamiento y la confianza en la provisión de Dios. Aprender a estar contento en cualquier circunstancia y vencer el problema de fe.

Ejemplo Bíblico 1: Ananías y Safira (Hechos 5:1-11) La codicia y deshonestidad financiera de Ananías y Safira resultaron en juicio divino. Esta historia advierte sobre los peligros de la avaricia y la importancia de vivir con integridad económica.

Ejemplo Bíblico 2: El Rico Insensato (Lucas 12:16-21) Jesús compartió la parábola del rico insensato para ilustrar las consecuencias de centrarse en la riqueza terrenal en lugar de buscar la voluntad de Dios. Esta historia destaca la importancia de una perspectiva equilibrada hacia las posesiones materiales.

Pablo y la Contentamiento en Todas las Circunstancias (Filipenses 4:11-13)

8. Enfriamiento Espiritual La Pérdida de la Conexión con lo Divino para la Promesa de Revelar a Su Hijo en Nosotros:

Un enfriamiento por orgullo o presunción espiritual, auto confianza y autosuficiencia en sí mismo están la escuela a través de la adversidad de la noche oscura del alma.

Ejemplo Bíblico 1: La iglesia de Éfeso (Apocalipsis 2:1-7) La advertencia a la iglesia de Éfeso destaca cómo el enfriamiento espiritual puede llevar a la pérdida de la relación con Dios. Este ejemplo subraya la importancia de mantener una conexión activa con lo divino para evitar las aflicciones espirituales.

Ejemplo Bíblico 2: Elías en el Monte Horeb (1 Reyes 19) Elías experimentó momentos de desánimo y depresión, incluso después de grandes victorias. Su historia muestra cómo la fatiga espiritual puede afectar a incluso los más fieles y destaca la necesidad de cuidar la salud mental y espiritual.

Estimar las bendiciones y medios proporcionados por Dios es esencial para el crecimiento espiritual. Desde la Palabra de Dios hasta la oración, la comunión cristiana, la providencia divina y la disciplina espiritual, reconocían que todas estas eran dádivas divinas para ser apreciadas y aprovechadas en el viaje de fe.

La Gracia Transformadora en Medio de las Aflicciones

Las aflicciones y adversidades son vistas como herramientas correctivas de la gracia de Dios para disciplinar, formar y madurar a sus hijos muchas veces cuando somos indiferentes a los medios preventivos ordinarios de gracia. Por esto se destaca que, aunque las aflicciones son inevitables en un mundo caído, la gracia transformadora de Dios tiene el poder de redimir, restaurar y conducir a un crecimiento espiritual más profundo. La respuesta adecuada, según estas perspectivas, es buscar la humildad, la sumisión y el crecimiento a través de las experiencias difíciles, reconociendo que en la adversidad, la gracia de Dios se manifiesta de manera más impactante.

La Escritura nos aconseja sabiamente acerca de la disciplina de Dios, indicando que es preferible ser afligido por su corrección para experimentar crecimiento y ser guiado hacia la vida eterna, en contraste con ser ignorado por su disciplina y enfrentar la posibilidad del castigo eterno en el infierno. Como se nos insta en Hebreos 12:6, «porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo». Esta perspectiva bíblica resalta el amor divino como el fundamento de su corrección, guiándonos hacia la transformación y la santidad. Richard Baxter, afirmaba que «la aflicción es el medio que Dios utiliza para preparar a sus hijos para la eternidad». Optar por la corrección divina, aunque pueda resultar en aflicción temporal, es el camino que nos conduce a una vida plena en comunión con Dios y a la esperanza de la vida eterna en su presencia. Ignorar la disciplina divina, en cambio, conlleva el riesgo de enfrentar las consecuencias eternas del alejamiento de Dios, subrayando la importancia de recibir con humildad y gratitud la corrección que proviene del amor redentor del Creador, esto es la bendición de la aflicción para la salvación.

Pablo comparte su perspectiva y dice:

2 Corintios 4:17-18 (RVR1960): «Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.»

Esto enfatiza que estos sufrimientos son temporales y ligeros en comparación con la «excelente y eterna gloria» que espera a los creyentes en el cielo. La visión de Pablo sobre el sufrimiento está arraigada en la confianza en la promesa de una vida eterna con Dios, lo que le da un significado más profundo a las tribulaciones temporales que enfrentamos en la tierra.

Después de cuarenta años de pruebas y formación, Abraham contempló las maravillas de la providencia divina. Aunque perdió a su esposa Sarah, vio el cumplimiento de la promesa de tener un descendiente, y ese linaje bendito sería la fuente de bendición para todas las naciones de la tierra. En la culminación de la historia, Abraham, desde la eternidad, vislumbró el día de Cristo y se regocijó al ver el propósito final de Dios desplegarse.

La Lección Eterna: La Fe Formada en el Yunque de la Obediencia

La vida de Abraham, como un relato antiguo grabado en el marmol de la historia, revela una verdad eterna: la fe es formada en el yunque de la obediencia. A través de pruebas, decisiones, desposesión, y confianza absoluta, Dios martillaba con el cincel de la fe en el corazón de su siervo a la imagen de Su Hijo.

Que este testimonio resuene en los corazones de aquellos que, como Abraham, caminan en la senda de la fe. Que la escuela divina de pruebas y promesas forme en nosotros una fe robusta y confiada, que vea más allá de las circunstancias presentes y abrace la seguridad de las promesas eternas. En la formación de la fe, en la forja de la obediencia, encontramos el secreto de vivir en pleno contentamiento, confiando en el Señor que guía nuestros pasos y cumple sus promesas.

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