
La temporada navideña no solo nos invita a celebrar la llegada de Jesús, sino también a reflexionar sobre cómo vivimos nuestra fe en medio del bullicio festivo. La pregunta esencial resuena: ¿Cómo vivimos en misión? Esta interrogante no conoce límites de edad, cultura o circunstancia; es un llamado para todos, desde los más jóvenes hasta los más ancianos, sin importar el contexto cultural o lingüístico. Aquí exploramos cuatro puntos cruciales para vivir en misión esta Navidad, inspirados por el mensaje de amor y redención que nos trae la historia de Jesús.

1. Perspectivas Comunes sobre Misión: Trascendiendo Limitaciones
A menudo asociamos la misión con proyectos de servicio en la iglesia, misiones en el extranjero o acciones caritativas conjuntas. Sin embargo, estas perspectivas, aunque valiosas, pueden resultar limitadas. Jesús nos insta en Mateo 28:19-20 (NVI) – «Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.», rompiendo las barreras de edad y culturales y de lenguas. El teólogo John Stott enfatiza que la verdadera evangelización implica compromiso social. ¿Cómo estamos respondiendo a este llamado en nuestra vida diaria? Hechos 1:8 (NVI) – «Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes. Y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.»

2. El Desafío de Redefinir la Misión:
¿Hemos limitado nuestra comprensión de la misión a actividades específicas en lugar de verla como un estilo de vida?
Redefinir la misión es esencial. Mateo 5:16 nos insta a ser luces que iluminan el camino hacia Jesús. «Así alumbre su luz delante de todos, para que vean sus buenas obras y alaben al Padre que está en el cielo.» La luz no se limita a proyectos grandiosos, sino que brilla en las buenas obras cotidianas. Reflexionemos: ¿Cómo podemos, en nuestra vida cotidiana, ser luces que guíen a otros hacia Jesús?
1 Pedro 3:15 (NVI) – «Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes.»

Ejemplos Bíblicos de Vivir en Misión: Sin Barreras ni Limitaciones
Antiguo Testamento:
1. José en Egipto (Génesis 41-45):
• José, después de ser vendido como esclavo, llega a ser un líder en Egipto. Cuando sus hermanos enfrentan hambruna, José los perdona y les ofrece refugio y provisión en Egipto. A través de su relación con sus hermanos, José compartió la provisión y el cuidado de Dios en un contexto extranjero.
2. Rut y Noemí (Libro de Rut):
• Aunque Rut no era originalmente parte del pueblo de Israel, decidió seguir a Noemí, su suegra, y convertirse al Dios de Israel. Rut compartió su vida y fe con Noemí, mostrando un compromiso profundo y una conexión espiritual. Su historia destaca cómo la amistad y el testimonio personal pueden llevar a otros a la fe.
Nuevo Testamento:
3. Pablo y Silas en la Cárcel (Hechos 16:16-40):
• Después de ser encarcelados en Filipos, Pablo y Silas continúan alabando a Dios incluso en medio de las dificultades. Su actitud y testimonio llevan a la conversión del carcelero y su familia. En lugar de centrarse solo en su situación, compartieron las buenas nuevas con aquellos que los rodeaban, impactando directamente a su carcelero.
4. El Hombre Poseído por Demonios en Decápolis (Evangelio de Marcos 5:1-20):
• Después de ser liberado de la posesión demoníaca, el hombre de la región de Decápolis deseó seguir a Jesús. En lugar de permitírselo, Jesús le indicó que regresara a su casa y compartiera con su familia y amigos lo que Dios había hecho por él. Este hombre vivió en misión compartiendo las buenas nuevas en su área local.Estos ejemplos nos inspiran a vivir la misión sin restricciones.

3. La Misión no es Solo para Algunos: Un Llamado Personal
Vivir en misión no implica necesariamente ir a lugares lejanos como misioneros. La pregunta a explorar es: ‘Si mi misión no es ser misionero, ¿cuál es mi misión?’ Cada seguidor de Jesús, en su lugar y contexto actual, es llamado a vivir en misión. La comunidad misional se destaca como un apoyo fundamental en este viaje de restauración y misión.
Al explorar esta pregunta crucial, descubrimos que la misión no es solo para algunos, sino para cada seguidor de Jesús en su lugar y contexto actual, vivir en misión en su vecindario y destaca la importancia de la comunidad misional para apoyarse mutuamente en este viaje de restauración y misión.
A veces, nuestra misión está justo donde estamos. Además, se destaca la importancia de reconocer que todos necesitamos ayuda y que vivir en misión implica no solo dar ayuda, sino también recibirla.
Se menciona la necesidad de formar comunidades misionales, donde la auténtica conexión, la acción conjunta para la restauración y el mentoreo mutuo sean fundamentales. La autora también habla de la importancia de estar dispuestos a recibir ayuda, reconociendo que todos estamos quebrantados de alguna manera.
4. La Navidad una oportunidad misional
La Navidad no solo es la historia de un bebé, sino la teología de la redención. Jesús nace bajo la ley para redimir a aquellos que están bajo la ley. Su obediencia activa y pasiva son esenciales para nuestra redención. Proclamemos con el apóstol que él es Cristo en nosotros, la esperanza de gloria. Finalmente, Galata 4 versículo 7 nos recuerda: «Así que ya no eres esclavo sino hijo, y si hijo, entonces heredero por medio de Dios». Somos redimidos, adoptados, moramos en Cristo y somos de él. Puedes tener tu árbol de 42 toneladas de $1 millón, solo dame a Jesús, porque ese árbol la navidad con todos sus asombrosas luces y decoraciones palidecen en comparación con lo que hemos heredado y con lo que esperamos. Dios envió a su hijo, nacido de una mujer, nacida bajo la ley, para redimir a los que están bajo la ley, tan amados.
En esta temporada festiva, espero que disfrutes de todas tus tradiciones, tu compañerismo y todo lo que esta temporada puede ofrecer. Pero, por supuesto, no dejes de lado la teología de la Navidad.
Pues vivir en misión esta Navidad implica ir más allá de las limitaciones, proclamando y demostrando las buenas nuevas de Jesús en todas las áreas de la vida. Inspirémonos en los ejemplos bíblicos y en la llamada de Jesús a hacer discípulos. Que esta temporada sea más que tradiciones y regalos; que sea un llamado renovado a vivir en misión, sin limitaciones ni barreras, para Su gloria.
Fred Nixon
