Porque cantamos en la Adoración y Alabanza a Dios?

Desde el inicio de la creación, la adoración ha estado presente en la relación entre las criaturas y su Creador. Tan pronto como los ángeles fueron creados, pudieron contemplar la gloria de Dios en todo su esplendor y respondieron con alegría y alabanza (Job 38:7).

Los ángeles sin pecado adoraban a Dios conscientes de Su presencia y se regocijaban en Su poder y sabiduría.

Sin embargo, la caída de Eva y Adán cambió drásticamente la dinámica. Cuando pecaron, quedaron espiritualmente muertos y, en lugar de desear la presencia de Dios, trataron de esconderse de Él (Génesis 3:8). Esta actitud persiste en todos los no regenerados, ya que al estar espiritualmente muertos, no anhelan adorar a Dios, aunque sigue siendo su deber, la adoracion tiene que ver con aquello a lo que le atribuimos valor en nuestro corazon y en consecuencia vivimos de la forma en que lo hacemos, una forma de como expresamos esa adoracion que vamos a tratar es el canto su fundamento y proposito,

I. Cantar en el Antiguo Testamento

El canto en el Antiguo Testamento desempeñó un papel prominente en la adoración a Dios. Cumplía múltiples propósitos y a menudo se entrelazaba con las alabanzas al Todopoderoso. Aquí se presentan algunos aspectos clave del canto en el Antiguo Testamento junto con las citas bíblicas correspondientes:

1. Alabanza y Acción de Gracias: El canto se utilizaba como medio para ofrecer alabanza y acción de gracias a Dios. El libro de los Salmos es un ejemplo destacado de esto, con numerosos salmos dedicados al acto de cantar y alabar a Dios. por ejemplo el libro de Salmos es el mas grande y tiene el capitulo mas Grande 119.

«Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre.» – Salmo 100:4

2. Celebración de los Hechos de Dios: El canto en el Antiguo Testamento a menudo celebraba los poderosos actos y maravillosas obras de Dios. Los israelitas cantaban canciones de liberación, victoria y fidelidad de Dios.

«Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al Señor, diciendo: Cantaré al Señor, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y a su jinete.» – Éxodo 15:1

3. Enseñanza y Recuerdo: Los cantos y himnos se utilizaban para transmitir historias de la fidelidad de Dios y recordar las promesas a las generaciones futuras.

«Ahora, pues, escribíos este cántico y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo.» – Deuteronomio 31:19-22

II. Cantar en el Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento continúa la tradición de cantar en la adoración, pero con un enfoque en la vida y enseñanzas de Jesucristo y la comunidad cristiana primitiva. Así evolucionó el canto en el primer siglo según el Nuevo Testamento:

1. Canto en la Iglesia Primitiva: Los primeros cristianos abrazaron el canto como una forma de adorar y alabar a Dios. Fue una expresión de alegría y gratitud por la salvación ofrecida a través de Jesús.

«La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.» – Colosenses 3:16

2. Himnos y Canciones Espirituales: El Nuevo Testamento fomenta el uso de himnos y canciones espirituales para edificar a los creyentes y expresar la alegría de la salvación.

«hablando entre vosotros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.» – Efesios 5:19

3. Adoración en Comunidad: El canto no se limitaba a la devoción individual, sino que era una práctica comunitaria en las reuniones de la comunidad cristiana primitiva, fortaleciendo el sentido de unidad y comunión.

«¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lenguas, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.» – 1 Corintios 14:26

III. La recuperación del Canto después de la Reforma Protestante

La Reforma Protestante del siglo XVI trajo cambios significativos en la adoración cristiana, incluyendo el papel del canto en la iglesia. Reformadores como Martín Lutero y Juan Calvino enfatizaron el canto congregacional y el uso de lenguas vernáculas. Esta época marcó un resurgimiento del canto en la adoración y una mayor participación de la congregación. Veamos cómo se desarrolló el canto después de la Reforma:

1. Participación Congregacional: La Reforma enfatizó la participación activa de la congregación en la adoración, incluyendo el canto de himnos. Martín Lutero, por ejemplo, tradujo los Salmos y otros textos bíblicos al alemán y alentó a la congregación a cantarlos.

“El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, ya que él mismo da vida a todos los hombres. y aliento y todo”. ( Hechos 17:24–25 )

“No le traemos nada a Dios en la adoración corporativa que él no tenga ya. Nada excepto nuestra necesidad por él”.

2. Claridad Doctrinal: La Reforma también llevó a la composición de himnos que reflejaban las convicciones teológicas de los reformadores. Los himnarios se convirtieron en una forma de enseñar las doctrinas de la fe.

El himno «Un fuerte baluarte es nuestro Dios» de Martín Lutero es un ejemplo destacado de un himno con un fuerte contenido teológico.

3. Énfasis Continuo en la Alabanza y Acción de Gracias: Incluso después de la Reforma, los propósitos fundamentales del canto en la adoración se mantuvieron consistentes, centrándose en alabar a Dios y expresar gratitud.

«Cantad a Jehová con alabanza; cantad con arpa a nuestro Dios.» – Salmo 147:7

IV           El Propósito del Canto en la Adoración

1.            Alabar y Agradecer a Dios: La alabanza y la gratitud a Dios son componentes esenciales del canto en la adoración. El Salmo 100:4 nos insta a «entrar por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza» y a «alabarlo y bendecir su nombre». El canto nos brinda una oportunidad única de expresar nuestro amor y agradecimiento a Dios por su amor y misericordia hacia nosotros. Cuando cantamos, nuestros corazones se llenan de alegría y adoración hacia nuestro Creador.

2.            Celebrar los Poderosos Actos y Fidelidad de Dios: El canto también se utiliza para celebrar los poderosos actos de Dios en la historia y su fidelidad continua. Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, el pueblo de Dios cantó canciones de liberación, victoria y testimonios de las maravillosas obras de Dios. Un ejemplo es el canto de Moisés y los israelitas en Éxodo 15:1, donde celebraron la victoria de Dios sobre sus enemigos al cruzar el Mar Rojo. El canto en la adoración sigue siendo una forma de recordar y celebrar la obra redentora de Dios a través de Jesucristo.

3.            Enseñar y Recordar las Verdades: Además de alabar y celebrar, el canto también tiene un propósito didáctico. Los himnos y canciones espirituales se utilizan para transmitir las verdades y doctrinas de la fe a través de la música. Como se menciona en Efesios 5:19, los cristianos deben «hablar entre vosotros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones». Esta práctica no solo fomenta la enseñanza y el aprendizaje, sino que también ayuda a las generaciones futuras a recordar y comprender las verdades de la fe cristiana.

V             Como debe ser?

Para que el canto congregacional sea significativo y efectivo, es importante que posea las siguientes cualidades:

1.            Centrado en Dios:

•             Las canciones deben centrarse en la adoración y exaltación de Dios, reconociendo su santidad, amor y soberanía. La atención no debe desviarse hacia los cantantes o la congregación, sino hacia el Señor.

•             Salmos 95:6 (RVR 1960) – «Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.»

2.            Bíblico:

•             Las letras de las canciones deben estar enraizadas en la Palabra de Dios. Deben ser fieles a las Escrituras y comunicar verdades bíblicas. El canto congregacional es una forma de enseñanza y adoración basada en la Biblia. Colosenses 3:16 (RVR 1960) – «La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.»

3.            Centrado en el Evangelio:

•             Las canciones deben proclamar el evangelio de Jesucristo, su obra redentora y su gracia. La adoración cristiana no es solo una expresión de alabanza, sino también una oportunidad para recordar y celebrar la salvación que se encuentra en Cristo. «Cantad a Jehová cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra y su santo brazo le ha dado la victoria.» (Salmos 98:1, RVR 1960) «La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.» (Colosenses 3:16, RVR 1960)

4.            Inclusivo y Congregacional:

•             El canto congregacional no debe limitarse a unos pocos cantantes talentosos, sino que debe ser participativo. Involucra a toda la congregación, uniendo a personas de diferentes edades, antecedentes culturales y dones. Efesios 5:19 (RVR 1960) – «Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.»

5.            Espiritual y Edificante:

•             El canto congregacional debe ser una experiencia espiritual que edifique a los creyentes. Al cantar, los corazones deben estar enfocados en la adoración a Dios, no solo en una emoción pasajera. 1 Corintios 14:15 (RVR 1960) – «¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.»

6.            Decente y Ordenado:

•             La adoración congregacional debe llevarse a cabo con decencia y orden. Esto incluye la selección de himnos apropiados, la calidad musical y la dirección adecuada. El canto no debe ser caótico ni distraer a la congregación. 1 Corintios 14:40 (RVR 1960) – «Pero hágase todo decentemente y con orden.»

7.            Evangelístico:

•             Si bien el canto congregacional es principalmente para la adoración de Dios, también puede ser una herramienta para la evangelización. Las canciones pueden comunicar el evangelio a los que escuchan, lo que hace que la adoración sea una oportunidad de alcance para los no creyentes. «Cantad a Jehová, bendecid su nombre; anunciad su salvación de día en día.» (Salmos 96:2, RVR 1960) Salmos 67:4 (RVR 1960): «Alégrense y gócense las naciones, porque juzgarás los pueblos con equidad, y pastorearás las naciones en la tierra. Selah.»

VI           El Canto y Adoración en el Cielo

I. La Adoración Celestial en Apocalipsis: El cielo es un lugar de belleza y adoración incesante en la Biblia. El libro de Apocalipsis nos ofrece una visión de la adoración celestial, donde los redimidos se unen en canto y alabanza ante el trono de Dios (Apocalipsis 4:8). Estas imágenes celestiales proporcionan una poderosa inspiración para la adoración en la Tierra.

1.            La Adoración Celestial en Apocalipsis: En Apocalipsis 4 y 5, se describe una escena en el cielo donde seres vivientes, ancianos y ángeles rodean el trono de Dios. Están constantemente adorando y cantando alabanzas, reconociendo la santidad y la grandeza de Dios.

•             Apocalipsis 4:8: «Los cuatro seres vivientes, cada uno de ellos con seis alas, están llenos de ojos por dentro y por fuera. No cesan de decir día y noche: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir.»

La adoración celestial descrita en Apocalipsis 4 y 5, con criaturas celestiales y ancianos rodeando el trono, nos inspira a acercarnos a la adoración con un sentido de reverencia y unidad. Hace hincapié en que la adoración no es simplemente un esfuerzo solitario, sino un acto comunal de alabar y glorificar a Dios.

2.            El Coro de los Redimidos: En Apocalipsis 5:9-10, vemos un canto nuevo en el cielo, donde los redimidos declaran que Jesús los ha redimido con su sangre y los ha hecho sacerdotes y reyes para Dios.

•             Apocalipsis 5:9-10: «Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: ‘Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación; y los has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.'»

3.            Los Ángeles en la Adoración

Hebreos 1:6, que dice: «Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: ‘Adórenle todos los ángeles de Dios'». Este versículo subraya el reconocimiento del ámbito celestial de la divinidad del Hijo y la adoración de los ángeles hacia Él. os ángeles sirven como un recordatorio de la santidad y majestuosidad de Dios, alentándonos a acercarnos a Él con un sentido de asombro y humildad en nuestra adoración.

4.            La Visión del Trono de Dios

Los relatos bíblicos de personas que presencian el trono de Dios, como la visión de Isaías en Isaías 6 y la revelación de Juan en el libro de Apocalipsis, ofrecen una perspectiva inspiradora sobre cómo podemos abordar la adoración hoy.

como un vistazo al ámbito celestial y un profundo recordatorio de la trascendencia de Dios.

La respuesta de Isaías al ver al Señor sentado en Su trono, declarando: «¡Ay de mí, que soy hombre inmundo!», ilustra la importancia de reconocer nuestra propia pecaminosidad y falta de valía en la presencia de Dios. Esta humildad nos inspira a acercarnos a la adoración con un corazón contrito, reconociendo nuestra necesidad de la gracia y el perdón de Dios.

II. La Visión del Milenio en el Antiguo Testamento: El concepto del Milenio se basa en pasajes del Antiguo Testamento, especialmente en el libro de Isaías. Esta visión de un futuro reino de paz y justicia también incluye referencias al canto y la adoración, lo que puede inspirar a los creyentes a buscar la adoración genuina en la Tierra.

1.            Canto en el Milenio: Isaías 12:5-6 nos muestra una imagen de canto y alegría en el futuro reino del Mesías. Los habitantes de Sion se regocijarán y cantarán al Señor.

•             Isaías 12:5-6: «Cantad a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto en toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.»

2.            El Lugar Santo en el Milenio: Isaías 56:7 menciona el templo del Señor como un lugar de oración y adoración para todos los pueblos. Esto refleja la inclusión de todas las naciones en la adoración de Dios.

•             Isaías 56:7: «Los traeré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.»

Conclusion:

La visión del canto y la adoración en el cielo y el Milenio proporciona una inspiración significativa para los creyentes en la Tierra. Estos pasajes nos recuerdan la importancia de la adoración y la alabanza como una respuesta al amor y la grandeza de Dios. Aquí hay algunas formas en que estos conceptos pueden inspirar a los cristianos en la Tierra:

1.            Adoración Genuina: La adoración en el cielo y el Milenio es sincera y llena de alegría. Los creyentes en la Tierra pueden tomar esto como un ejemplo de cómo deben acercarse a Dios con corazones agradecidos y gozosos, Mateo 6.

2.            Unión en la Diversidad: La visión de personas de «toda tribu, lengua, pueblo y nación» adorando a Dios en el cielo y en el Milenio resalta la unidad en la diversidad. Esto debería inspirar a los creyentes a buscar la unidad en la adoración, independientemente de sus diferencias culturales, muy necesaria en estos dias de divisiones raciales, etnicas, politicas etc.

3.            Justicia y Paz: La visión del Milenio como un reino de paz y justicia debe motivar a los cristianos a trabajar por la justicia y la paz en la Tierra y a reflejar estos valores en su adoración. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos. Mateo 5:16

4.            Canto Nuevo: Los creyentes pueden ser inspirados a componer y cantar cánticos nuevos que expresen su relación con Dios y su esperanza en su regreso. Salmos 40:3 Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios; muchos verán {esto,} y temerán, y confiarán en el SEÑOR. El «cántico nuevo» simboliza un corazón transformado y renovado por la gracia de Dios.

Apocalipsis 22:3-4 retrata el reino futuro, donde el trono de Dios y el Cordero serán centrales, y Sus siervos le adorarán, cuando alguien experimenta la salvación a través de Cristo, su vida es transformada, y su respuesta es una alabanza fresca y renovada a Dios y la alabanza es vista como una respuesta apropiada a la gracia salvadora de Dios, «muchos verán esto» es testimonio del creyente, que pueden influir en otros para que también busquen al Señor, «temerán y confiarán en el SEÑOR» al ver el testimonio y la alabanza del salmista. Esto refleja la creencia de que la vida de un creyente debe inspirar reverencia y confianza en Dios en otros.

Por Fred Nixon Prado

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